LA FARÁNDULA. Ayuntamientos sin créditos = pueblos sin fiestas
Según se ha dicho en muchos medios de comunicación esta semana, el Gobierno restringe hasta 2012 el crédito a los Ayuntamientos.
"El Gobierno prohíbe a los Ayuntamientos y sus entidades dependientes "acudir al crédito público o privado a largo plazo, en cualquiera de sus modalidades para la financiación de sus inversiones, ni sustituir total o parcialmente operaciones preexistentes" salvo que sea para reducir sus intereses. Según consta en el Boletín Oficial del Estado, que publica hoy el Real Decreto-ley que recoge las medidas que aprobó el Consejo de Ministros el pasado jueves para tratar de reducir en 15.000 millones de euros más el gasto público durante los próximos dos años, la medida estará en vigor hasta el 31 de diciembre de 2011. Por su parte, las operaciones a corto plazo "concertadas para cubrir situaciones transitorias de financiación" deberán quedar canceladas a 31 de diciembre de cada año". EL PAÍS - Madrid - 24/05/2010
"El Gobierno prohíbe a los Ayuntamientos y sus entidades dependientes "acudir al crédito público o privado a largo plazo, en cualquiera de sus modalidades para la financiación de sus inversiones, ni sustituir total o parcialmente operaciones preexistentes" salvo que sea para reducir sus intereses. Según consta en el Boletín Oficial del Estado, que publica hoy el Real Decreto-ley que recoge las medidas que aprobó el Consejo de Ministros el pasado jueves para tratar de reducir en 15.000 millones de euros más el gasto público durante los próximos dos años, la medida estará en vigor hasta el 31 de diciembre de 2011. Por su parte, las operaciones a corto plazo "concertadas para cubrir situaciones transitorias de financiación" deberán quedar canceladas a 31 de diciembre de cada año". EL PAÍS - Madrid - 24/05/2010
Esto significa que los ayuntamientos no van a poder subvencionar las fiestas de los pueblos y barrios, ya que, debido a la situación de crisis que estamos atravesando, hay menesteres mucho más necesarios en los que invertir el poco o mucho dinero de los ayuntamientos.
Con lo cual, todo esto repercute de forma muy negativa en el sector de las orquestas y espectáculos en general, ya que, a ese campo de negocios también ha llegado la crisis y, con esta nueva ley, se le dificultan más, si cabe, las cosas.
El problema ya no es que no contraten actuaciones, sino que las que están pendientes de pago nadie sabe cuando se van a cobrar... y esto se convierte en un círculo vicioso en el que si no hay créditos, no hay dinero; si no hay dinero, no hay consumo; si no hay consumo, no hay movimientos de capital; si no hay inversiones ni movimiento de capital, pues hay crisis...
Aunque pueda sonar egoísta por mi parte (que sé que, en el fondo, lo es) espero que se llegue a un acuerdo con el Gobierno y que la ley no sea tan rigida para que los ayuntamientos, aunque se tengan que apretar mucho el cinturón, no dejen al pueblo sin sus fiestas (y, en mi caso particular, sin trabajo).
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