LA FARÁNDULA. Repertorio colaborativo

Crear y renovar el repertorio de una orquesta no es una tarea fácil, no se trata simplemente de coger las cuatro canciones que están sonando día y noche en las emisoras de moda, ni de proponer aquellas canciones que te gustan, no, es una tarea complicada y que requiere un gran esfuerzo de selección y, luego, que las cosas suenen como te imaginabas.

Para empezar hay que tener muy claro a qué tipo de públicos vas a dirigirte; hay que ser consciente de que cada sector de edad tiene un gusto diferente y un concepto distinto de verbena. Por tanto, aquí no prima el factor de actualidad.
De la misma manera, no debemos caer en el error de pensar que las verbenas son solo para los jóvenes y, por eso, dedicarnos solo a hacer un repertorio que más bien parece la lista de
los 40 principales.

Entonces, ¿cuál es el repertorio "ideal"? Lo primero, hay que partir de la idea de que nunca estará todo a gusto de todos, así que hay que intentar agradar a una gran mayoría de público pero siendo conscientes de que algo va a fallar seguro. Mi opinión es que tiene que haber un equilibrio entre varios factores: tiene que haber temas clásicos y bailables al principio de la primera parte de la actuación (un breve repaso por temas de los 70' y 80'; algún
swing, cha cha cha, cumbia o merengue, es decir, alguna canción que se pueda bailar en pareja) para tener contentos a los más mayores. A partir de la mitad de la primera parte, ya se pueden incluir temas actuales para el agrado de los más jóvenes. En la segunda parte se puede seguir con el pop-rock, temas dance e, incluso, los mejores clásicos del rock nacional e internacional, etc. Hay que ir jugando con las canciones y su ubicación en el repertorio, pero siempre teniendo presente que el objetivo de una orquesta de verbena es HACER FIESTA para TODOS.





Que quede claro, ante todo, que esto es una opinión personal sin ninguna intención de criticar a nadie.

Con todo esto, lo que intento es averiguar si estoy equivocada con la idea de repertorio que tengo, por tanto, me gustaría que entre todos montásemos un repertorio para una orquesta. Que cada uno de nosotros propusiera temas que crea que deberían sonar en las verbenas. ¡Venga! ¡Vamos a ver que sale! Gracias a
tod@s.